Riesgos Big Data

Riesgos del Big Data para tu organización

11 mayo 2016

"El conocimiento es poder", y como tal el Big Data permite el acceso a un gran volumen de datos que puede suponer el "poder de mercado" de una empresa respecto de su competencia. El Big Data busca materializar en beneficios la amplia información captada, por lo que los datos con los trabaja suelen ser vulnerables, existiendo un riesgo certero para la organización si se produjese su difusión o filtración.

Existen una serie de peligros asociados a la implementación del Big Data en las organizaciones sobre todo debido a las lagunas legales innegables acerca de la circulación y derechos de privacidad de la información en la web. A grandes rasgos los problemas con los que puede encontrarse una organización a la hora de adoptar el Big Data como parte de su actividad son:

 

1. La mala percepción de los públicos. El primer problema con el que debe contar la organización es la mala percepción por parte de los clientes por la utilización de sus datos. En los últimos años son muchas las empresas que han hecho un uso amoral y no ético de los datos recogidos, acosando al consumidor de manera intrusiva (publicidad, spam, etc.), y entendido éste  que existe una vulneración de sus derechos y de su privacidad.

 

2. La ciberseguiridad y el ciberespionaje. Existe un riesgo real de robo de datos, ya sea desde una fuente interna o externa a la organización.

Los problemas derivados del libre acceso de algunos miembros de la organización a toda la información que esta maneja, hacen que estén en riesgo no solo datos relevantes para el plan de negocio de la empresa sino también datos muy vulnerables de sus clientes.

A esta amenaza interna se une el incremento en los últimos años de los ataques de hackers, quienes son capaces de obtener la información necesaria para infiltrarse en los sistemas de gestión de datos de la organización. En algunas ocasiones estos criminales virtuales solo pretenden poner en entredicho la seguridad de las organizaciones pero en otros casos sus fines están mucho menos fundados (compra-venta de datos, chantaje a las empresas, etc.).

Lo que es cierto es que según los expertos del sector  esta última amenaza, la proveniente del exterior, es hoy en día mucho más fácil de controlar que los ataques internos, muy difícil de detectar y vigilar.

 

3. Las políticas de protección de datos. Algunos gobiernos empiezan a preocuparse en la actualidad por esta cuestión, investigando a las organizaciones que recogen y gestionan grandes volúmenes de datos. La principal problemática de esto es la sensibilidad de algunos datos, cuyo uso y gestión roza la vulneración de derechos.

Así mismo, la falta de una legislación 100% adecuada hace que la empresas se encuentren con unos límites a su gestión y uso de los datos muy difícil de imponer por ellas mismas cuando se cruzan sus intereses económicos.

 

4. El ruido. El gran volumen de datos que se generan en la red hace que sea difícil para las empresas filtrar qué información es la realmente útil para su organización, existiendo un exceso de información que a menudo dificulta y pone en riesgo una correcta analítica de los datos.

 

Toda esta serie de riesgos pueden ser minimizados por profesionales especializados y correctamente formados, capaces de hacer un correcto uso de la información que no vulnere los derechos de los consumidores y a la vez genere beneficios para la organización, un profesional como ya os contamos aquí actualmente en alza dentro del mercado laboral.